Aspectos genarales de la gestión del costo de las patentes
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Por Guriqbal Singh Jaiya[1] y Christopher M. Kalanje[2]
- Introducción
- Armonización de las estrategias empresariales y de P.I./patentes
- La importancia de los recursos humanos y financieros
- Distintos tipos de costos y maneras de gestionarlos
- Costos de búsqueda de información, como parte de la diligencia debida
- Los costos de las patentes en relación con los costos de protección de los secretos comerciales y de la “publicación preventiva”
- Los costos de la redacción de solicitudes de patentes
- Subvenciones, subsidios u otras fuentes gratuitas o económicas de fondos de innovación/I+D o fondos para cubrir los costos relativos a las solicitudes de patentes
- Gestión de las tasas de las oficinas de patentes
- La función de la auditoría de P.I. en la gestión de los costos
- Los costos del patentamiento internacional
- Gestión de los costos de traducción
- Los costos de gestionar una cartera de patentes
- En busca de socios para compartir riesgos y costos y aumentar los beneficios
- Conclusiones
- Lecturas recomendadas
1. Introducción
Gracias a la mayor sensibilización existente en el sector empresarial de los países en desarrollo acerca de las ventajas de utilizar el sistema de propiedad intelectual (P.I.), un número cada vez mayor de pequeñas y medianas empresas (Pymes) que se basan en productos nuevos y mejorados para fomentar sus estrategias competitivas se están convirtiendo en expertas usuarias de dicho sistema. Al mismo tiempo, incluso en los países desarrollados, algunas de las empresas que crecen con mayor rapidez y que utilizan distintas clases de activos de P.I. no están tomando las medidas adecuadas, o ningún tipo de medidas, para aprovecharlos al máximo[3]. Para la mayoría de las Pymes, la decisión de tomar las medidas más básicas para administrar sus activos de P.I., especialmente mediante la gestión de patentes, se ve frenada por cuestiones relativas al costo y a la complejidad del sistema de P.I. en general y del sistema de patentes en particular. Sin embargo, la mayoría de los empresarios, empresas de nueva creación y Pymes acaban por dedicar la mayor parte de su tiempo y energía a obtener capital de inversión y establecer un modelo empresarial rentable.
Las empresas no deben apresurarse en presentar una solicitud de patente simplemente porque una invención satisface los criterios de patentabilidad. Como regla general, las empresas, tanto grandes como pequeñas, deben obtener y mantener la protección por patente sobre las invenciones que sean o vayan a ser utilizadas para poner a punto tecnologías y productos de utilidad comercial. Aunque el costo de adquirir y mantener la protección por patente puede ser elevado, cabe observar que los costos de las patentes constituyen únicamente una parte mínima del costo total en que se incurre al transformar una invención en una tecnología o producto de utilidad comercial, y en su comercialización y venta en los mercados nacionales o de exportación. Sin embargo, es cierto que no debe patentarse una invención si existen buenas razones para creer que los beneficios que se derivan de ella no justifican la inversión necesaria para obtener la protección.
2. Armonización de las estrategias empresariales y de P.I./patentes
Quienes hacen uso por primera vez del sistema de patentes se basan a menudo en una estrategia puntual de adquisición de patentes o en el mejor de los casos adoptar un enfoque defensivo con respecto a la adquisición y mantenimiento de los derechos, sin haber establecido en primer lugar un planteamiento coherente que vincule la estrategia de patentes con las necesidades estratégicas de los principales productos que la empresa vende en los mercados nacionales o de exportación. Con frecuencia, ese tipo de estrategia puntual da lugar a que se disparen los costos de las patentes, por lo que muchas de esas empresas tienen la impresión de que el costo de adquirir y mantener patentes es demasiado elevado y que el sistema de patentes conviene únicamente a las grandes empresas. Todo costo debe ser evaluado en relación con el posible rendimiento de la inversión y los riesgos que conlleva el proceso de transformar una invención en una tecnología o producto comercializable. Por lo tanto, es absolutamente necesario contar con una estrategia clara y específica en materia de P.I. que se adapte adecuadamente a los objetivos estratégicos generales de la empresa antes de que esta última comience a elaborar y poner en práctica medidas para adquirir en propiedad o mediante licencia activos de P.I., incluidas las patentes[4]. Para elaborar un plan de negocios sólido habrá que tener debidamente en cuenta las cuestiones relativas a la P.I.[5], sin olvidar que ese plan se basa en el modelo empresarial escogido. Además, para tener éxito en las actividades empresariales no es suficiente con tener un plan de negocios y un modelo empresarial, sino que estos han de ser llevados a la práctica. Por lo tanto, es necesario un examen o auditoría periódica de los avances realizados a la hora de alcanzar los objetivos previstos, a fin de adoptar las correspondientes medidas correctivas. La auditoría de P.I. también debe formar parte de ese examen.
En el presente artículo no se abordará toda la serie de cuestiones relativas a la estrategia o auditoría de P.I. o de patentes, sino que únicamente se examinará de manera resumida una serie de estrategias prácticas que pueden utilizar las empresas para minimizar los costos que conlleva la creación y gestión de un programa de protección de los activos de P.I. mediante patentes. Asimismo, en el presente artículo no se examinará un aspecto fundamental de los costos de las patentes, a saber, los derivados de la solución de controversias y de la observancia de los derechos de patente.
3. La importancia de los recursos humanos y financieros
Huelga decir que se da por supuesto que una empresa que desea controlar los costos posee un sólido plan de negocios, un modelo empresarial en concordancia con sus activos de P.I. y un presupuesto razonable asignado al programa de patentes/P.I., además de unos recursos humanos capaces y, cabe esperar, formados adecuadamente para crear y ejecutar su estrategia de patentes/P.I. y su programa de gestión de patentes/P.I. Sin embargo, para lograr ese objetivo no es suficiente la mera asignación de fondos y recursos humanos. También es necesario establecer un marco complementario para la toma de decisiones del personal directivo que contribuya a armonizar la estrategia de patentes con la estrategia empresarial y, entre otras cosas, ofrezca los incentivos y las retribuciones adecuados para orientar las iniciativas y los recursos de la empresa a fin de que el programa de gestión de patentes/P.I. camine en la dirección deseada.
4. Distintos tipos de costos y maneras de gestionarlos
Los costos directos que conlleva el uso del sistema de patentes pueden ser examinados desde distintas perspectivas, que se explican a continuación.
a) Costos de búsqueda de información, como parte de la diligencia debida
Antes de presentar una solicitud de patente, por lo general resulta prudente efectuar una búsqueda del estado de la técnica para determinar la patentabilidad de la invención, salvo que sea absolutamente necesario presentar inmediatamente la solicitud para garantizar la fecha de prioridad, que tiene una importancia fundamental. En caso contrario, no cabe alegar que el examinador de la oficina de patentes efectuará una búsqueda de patentes en relación con la solicitud una vez que haya sido presentada, puesto que en dicho caso el solicitante tendrá que abonar una importante suma de dinero al agente o abogado de patentes, además de la tasa de presentación en la oficina de patentes, si la hubiere, para que posteriormente el examinador de patentes confirme que la invención es patentable. Esa información se podría haber obtenido mucho antes y de manera mucho más barata solicitando la opinión de un experto.
Teniendo presentes los riesgos y los costos de comercializar productos nuevos o mejorados, nunca puede darse por supuesto que, como un producto no está disponible comercialmente, constituye una novedad y no resulta evidente para un experto en ese ámbito de la técnica.
Una búsqueda exhaustiva del estado de la técnica contribuirá a anticiparse a las objeciones que pueda plantear el examinador cuando examine la solicitud de patente. En la tramitación de solicitudes de patente siempre es importante llevar a cabo un análisis serio y pormenorizado de la solicitud y efectuar una búsqueda exhaustiva para determinar los riesgos de infracción de otras patentes. También conviene que el solicitante conozca hasta qué punto está saturado el ámbito en el que desea obtener la patente, qué utilidad tendrá la patente desde el punto de vista comercial y si el solicitante tendrá que adquirir mediante licencia patentes propiedad de terceros para realizar la invención. Si el solicitante lleva a cabo una búsqueda exhaustiva para determinar el riesgo de infracción de patentes, podrá decidir más fácilmente si ha de solicitar una patente para su invención o si ha de modificar/mejorar la invención para evitar las infracciones, es decir, “idear o inventar sobre la base de la invención” patentada.
Dicho de otro modo, es posible que haya de efectuarse un análisis de la libertad de acción[6] antes incluso de presentar una solicitud de patente o cuando el examinador de patentes plantee objeciones durante su examen. Por lo tanto, una estrategia de patentes viable conlleva necesariamente analizar el estado de la técnica con la diligencia debida para evitar infringir los derechos de patente de terceros y buscar decididamente la posibilidad de negociar licencias o de establecer vínculos de cooperación que puedan ser valiosos.
De hecho, es importante que se realice una búsqueda del estado de la técnica utilizando, entre otros medios, la información sobre patentes. Esto debe realizarse sistemáticamente en distintas etapas a partir de la fase inicial de creación de ideas y durante las fases de desarrollo de la invención y, en cualquier caso, antes de lanzar un producto nuevo o mejorado al mercado; posteriormente se seguirán llevando a cabo búsquedas de manera periódica para vigilar el mercado y detectar la presencia de infractores.
Para reducir los costos de la búsqueda, ha de comenzarse utilizando las bases de información sobre patentes gratuitas de Internet. Si éstas no son suficientes, como sucede a menudo, ha de recurrirse a los proveedores comerciales de servicios de información sobre patentes para obtener información valiosa. En ambos casos, en primer lugar ha de tratarse de obtener acceso a los servicios de información que son ofrecidos por distintos medios de apoyo gubernamental, institucional o de asociaciones de la industria que proporcionan servicios gratuitos de asesoramiento o de apoyo financiero directo o indirecto para utilizar los servicios comerciales de información sobre patentes. Ante todo, hay que ponerse en contacto con la oficina nacional o regional de patentes con este fin para lograr acceso a los servicios gratuitos de información sobre patentes u obtener información acerca de los planes de financiación que estén disponibles para las empresas por medio de distintas fuentes gubernamentales[7].
b) Los costos de las patentes en relación con los costos de protección de los secretos comerciales[8] y de la “publicación preventiva”[9]
La posibilidad de optar por una de estas alternativas no solamente depende de su conveniencia sino también de la estrategia de P.I. escogida. Por lo general, esas dos alternativas al patentamiento no cuestan nada o resultan mucho más económicas que patentar una invención. Sin embargo, poseen serios riesgos o limitaciones y, por lo tanto, únicamente deben ser utilizadas en caso de que no sea posible patentar la invención y sirvan para alcanzar los objetivos empresariales deseados.
A veces, presentar una solicitud de patente provisional[10], si se contempla esa posibilidad en la legislación nacional sobre patentes, o una solicitud de pequeña patente/modelo de utilidad, si cabe recurrir a ese tipo de solicitud, puede ser una solución prudente y provisional, puesto que de esta manera se permite al solicitante demorar la decisión de presentar una solicitud de patente normal, a un costo reducido. La solicitud de patente provisional resulta especialmente adecuada para las primeras fases de una invención. Cuando está contemplada en la legislación sobre patentes, ese tipo de solicitud constituye una manera rápida, fácil y barata de conservar la patentabilidad de la invención, mientras se realizan ajustes técnicos adicionales y se desarrollan sus posibilidades comerciales.
Gracias a esas dos opciones el solicitante gana un tiempo valioso para decidir si ha de presentar una solicitud de patente normal, y cuándo y dónde debe presentarla. Sin embargo, deben tenerse presentes los riesgos que conlleva presentar una solicitud de patente provisional al estudiar esta última opción[11]. Es preferible recurrir a una solicitud de patente provisional cuando es probable que cambie el alcance de las reivindicaciones como consecuencia de la evolución de la estrategia de comercialización. En tal caso, la solicitud de patente provisional minimiza la pérdida de recursos utilizados al redactar de nuevo las reivindicaciones durante la tramitación. Sin embargo, cuando se tiene una idea relativamente clara del alcance de las reivindicaciones deseadas y de las distintas posibilidades de comercialización, se conoce adecuadamente el estado de la técnica y se inscribe la invención en su contexto pertinente, es preferible presentar una solicitud de patente no provisional, siempre y cuando exista el presupuesto necesario para ello.
Normalmente, la solicitud de patente sólo puede abarcar una invención, salvo que se incluya más de una invención bajo el concepto de “unidad de la invención” o se agrupe un conjunto de invenciones de manera tal que formen un único “concepto inventivo” que “produzca un resultado único”. Esto resulta ventajoso desde el punto de vista de los costos. También es importante recordar que, en general, es posible “dividir” una solicitud de patente, pero normalmente no pueden “combinarse” varias solicitudes de patente después de la presentación. Otra alternativa sería presentar una serie de solicitudes de patente provisionales relacionadas entre sí, en las que se reivindiquen varias prioridades, y posteriormente presentar varias solicitudes de patente no provisionales en el plazo debido para aclarar cualquier cuestión relativa a la “unidad de la invención” o al “concepto inventivo único”. De hecho, constituye una estrategia muy utilizada presentar una serie de solicitudes de patentes provisionales cada vez que se produce un avance importante en el desarrollo técnico o comercial del producto o con arreglo a un calendario determinado de antemano (presentación de solicitudes consecutivas) y presentar una solicitud de patente normal que incorpore todas las solicitudes en el plazo de un año a partir de la presentación de la primera solicitud de patente provisional.
c) Los costos de la redacción de solicitudes de patentes
En el contexto del estado de la técnica pertinente para una invención determinada, es importante que la patente esté adecuadamente redactada, puesto que hay una gran diferencia entre la calidad de una solicitud de patente preparada y tramitada a un coste mínimo, reducido o nulo, lo que puede dar lugar a una patente inservible o de baja calidad, y una solicitud de patente redactada y tramitada de manera profesional que de lugar a una patente que contenga reivindicaciones redactadas adecuadamente y que abarquen todas las aplicaciones comerciales fundamentales. Dicho de otro modo, al igual que en otras muchas situaciones, “lo barato sale caro”. No tiene sentido economizar en nimiedades para posteriormente gastar enormes sumas cuando se trata de gestionar los costos de solicitudes de patentes que abarcan invenciones/tecnologías que protegen las competencias fundamentales de una empresa y sus productos.
Dando por supuesto que se ha tomado la decisión de presentar una solicitud de patente tras un estudio detallado del caso, la etapa siguiente será redactar una solicitud de patente en la forma adecuada. Si la empresa posee la capacidad necesaria para encargarse ella misma de la redacción de la patente, cabe la posibilidad de eliminar o reducir considerablemente los costos de preparación y presentación de la solicitud. Si embargo, si la empresa carece de la competencia necesaria para redactar solicitudes de patente, es posible que se deseche la solicitud si no está adecuadamente preparada, o que exija una labor aún mayor por parte del agente o abogado de patentes al que recurra la empresa que el que supondría redactar una nueva patente, es decir, que aumenten los costos de redacción de la patente. Con todo, siempre es necesario contar con la ayuda de un agente o abogado de patentes para mejorar o redactar las reivindicaciones. Por lo tanto, es fundamental escoger un agente o abogado de patentes competente[12]. En cualquier caso, siempre conviene suministrar al agente o abogado de patentes un informe de divulgación de la invención adecuadamente redactado y todo el material que se posea acerca de la invención, ya sean documentos, dibujos, descripciones y modelos preparados por el inventor/investigador, en forma legible por computadora, siempre que sea posible, de manera que puedan utilizarse fácilmente algunas partes de la información proporcionada para crear o mejorar la solicitud. Toda la información pertinente debe proporcionarse al inicio del proceso puesto que es más complicado integrar en la solicitud nuevos materiales una vez que se ha iniciado su preparación. Si no se proporciona toda la información necesaria en el momento adecuado se menoscaba la calidad de la solicitud de patente y aumentan los costos de preparación.
A menudo es necesario contar con un experto en la materia encargado de realizar los dibujos contenidos en las solicitudes, para lo cual hacen falta conocimientos especializados. Suponiendo que la empresa carezca de un agente o abogado de patentes propio, ha de hallarse una persona o un equipo capaces de ejecutar esa tarea. En primer lugar, ha de averiguarse en la oficina nacional o regional de patentes si existe cerca de la empresa un agente o abogado de patentes o un bufete de propiedad intelectual fiable que ofrezca servicios de P.I. gratuitos o a tarifas reducidas, incluida la redacción de la primera solicitud de patente para un cliente nuevo o para quien solicite una patente por primera vez. Aunque no tiene por qué ser cierta la afirmación de que los servicios gratuitos carecen de utilidad, la empresa debe asegurarse de que el agente de patentes no sólo posee la capacidad jurídica pertinente sino también los conocimientos técnicos necesarios para realizar su labor. Por otra parte, si el solicitante puede pagarse los servicios de un bufete especializado en P.I., no tiene por qué acudir inmediatamente al bufete más caro, pues quizás no sea esa la alternativa más rentable.
Ha de escogerse un agente o abogado de patentes que posea competencia técnica en el ámbito de la invención y con cuya labor la empresa se encuentre a gusto, alguien que encuentre el tiempo necesario para examinar todas las cuestiones pertinentes y suministre una lista de servicios en la que se indique claramente el precio de cada uno de ellos de manera que el solicitante pueda calcular fácilmente los costos/beneficios derivados de los servicios ofrecidos desde el inicio mismo del proceso.
El costo de la solicitud de una patente y de su tramitación depende de varios factores, tales como:
El ámbito de la tecnologí
La naturaleza de la invención
La duración de la solicitud
El número de reivindicaciones
La minuta del agente o abogado de patentes y los honorarios del delineante por la preparación de los dibujos, si los hubiere, que formen parte de las solicitudes
El tiempo total necesario empleado por el agente/abogado de patentes para preparar y tramitar la solicitud
El número y el carácter de las objeciones planteadas por el examinador de patentes
El número de países en que va a solicitarse
La vía empleada para presentar la solicitud en otros países
Los costos de traducción de las solicitudes presentadas en el extranjero
El número y el carácter de las objeciones planteadas por el examinador de patentes y si se inicia algún procedimiento de oposición o de recurso
Existen dos tipos de costos derivados de las oposiciones: el costo de los participantes en el procedimiento de oposición y los costos de oportunidad del solicitante de la patente. No son desdeñables los costos que acarrea participar en un procedimiento de oposición, pero resultan bastante menos onerosos que los de entablar un litigio. Quizás sean más significativos los costos de oportunidad ocasionados al solicitante de la patente. En teoría, la presentación de una oposición posterior a la concesión, si ésta opción está prevista en la legislación, no debería influir en la capacidad de hacer valer los derechos de patente. Sin embargo, en la práctica los tribunales se muestran remisos a duplicar la labor de la oficina de patentes y a menudo suspenden los procedimientos en algunos países. Si se prolongan el procedimiento de oposición y el recurso posterior, es posible que el titular de la patente pierda su nicho de mercado y determinados ingresos que podría haber recibido durante el curso de los procedimientos. Esta pérdida de ingresos puede resultar fatal para las empresas de nueva creación puesto que no pueden permitirse el lujo de esperar varios años mientras se determinan los derechos de patente. Con frecuencia esta situación da lugar a que se produzcan daños o perjuicios y resulta demasiado ventajosa para el oponente. Por lo tanto, conviene anticiparse a ese problema en la medida de lo posible, efectuando una búsqueda adecuada del estado de la técnica pertinente, lo cual constituye una opción más rápida y económica
d) Subvenciones, subsidios u otras fuentes gratuitas o económicas de fondos de innovación/I+D o fondos para cubrir los costos relativos a las solicitudes de patentes
En un número cada vez mayor de países, los gobiernos y otros organismos de financiación que proporcionan subsidios o subvenciones para las actividades de innovación/I+D a institutos de investigación, universidades y empresas han comenzado a asignar parte de los fondos para cubrir los costos de patentamiento. En algunos de esos planes de financiación, también se cubren los costos de observancia y los de presentación de solicitudes internacionales. Ese tipo de fondos de financiación de las actividades de I+D/innovación/patentes proceden de los presupuestos gubernamentales[13], por medio de alguno de sus ministerios[14] [15], departamentos[16], organismos[17] u otras instituciones[18] [19], o de gobiernos[20] estatales[21] /regionales[22] /provinciales[23] /municipales[24], un organismo de desarrollo regional/local[25], una organización privada sin ánimo de lucro[26], una universidad[27] [28], etcétera[29]. Por desgracia, en la mayoría de los países no se dispone de una única fuente de información a ese respecto, aunque los ministerios responsables de ese tipo de financiación son el lugar inicial al que acudir para solicitar información. Como parte del proceso de diligencia debida que debe llevar a cabo la empresa, es importante buscar la información adecuada para conocer ese tipo de planes de financiación en los cuales pueden tomar parte directamente los solicitantes o a los que pueden acceder de manera indirecta por medio de un socio en I+D.
e) Gestión de las tasas de las oficinas de patentes
Algunas oficinas de patentes no cobran tasas de presentación (por ejemplo, la del Reino Unido) y al menos una oficina nacional de patentes (la de Italia) ha dejado de cobrar tasas en 2006 por las actividades relativas a la concesión de patentes o a su mantenimiento. Algunos países cobran una tasa reducida a las Pymes o a las pequeñas entidades (especialmente, en los Estados Unidos de América y el Canadá). Sin embargo, por lo general las tasas pagaderas a las oficinas de patentes deben abonarse en cuotas a lo largo del período de vigencia de la patente, y a menudo aumentan sustancialmente hacia el final del período de 20 años. Por supuesto, no debe olvidarse que los costos vinculados a las tasas/procedimientos de las oficinas de patentes son por lo general una parte muy reducida de los costos totales, puesto que a la hora de redactar y tramitar una patente es necesario efectuar un desembolso mucho más elevado para cubrir los honorarios de los abogados/agentes y los costos de traducción en las solicitudes que se presentan en otros países. Por lo tanto, hay que examinar periódicamente las solicitudes de patente o las patentes concedidas para decidir si ha de seguirse el proceso o evitar mayores pérdidas, si las hubiere, cancelando la solicitud de patente o abandonando una patente ya concedida o incluso toda una cartera de patentes. Para tomar esa decisión será necesario evaluar el valor de la invención o de la tecnología que incorpora la invención patentada, teniendo en cuenta todos los factores pertinentes, como por ejemplo:
si es probable que la solicitud de patente de lugar a una patente que merezca la pena;
si la patente concedida tiene un valor directo o indirecto para la empresa;
si la patente puede venderse, donarse o cederse en licencia;
si supone una buena práctica de comercialización de cara a los organismos de financiación, los inversores de capital de riesgo, los inversores no convencionales o los usuarios/consumidores de la tecnología nueva o mejorada el que exista una cartera de patentes o simplemente varias solicitudes de patentes pendientes de concesión.
Por lo general, la manera más adecuada de garantizar el acceso a los derechos de patente consiste en obtener la protección presentando y tramitando una solicitud de patente. Sin embargo, si se encuentra una referencia muy parecida del estado de la técnica durante una búsqueda preliminar de patentes o tras recibir el aviso de una medida tomada por la oficina de patentes, en lugar de pedir al abogado/agente de patentes que emplee un tiempo considerable en redactar una serie de reivindicaciones para distinguir la materia objeto de la solicitud con respecto a la referencia y perder un tiempo precioso discutiendo con el examinador, solamente para obtener una patente un tanto limitada, quizás convenga dirigirse a los titulares de los derechos sobre el estado de la técnica similar para negociar un acuerdo de licencia. Aunque este tipo de negociación y la gestión correspondiente también acarrean determinados costos, quizás sea una alternativa bastante menos costosa a largo plazo. Por supuesto, la protección que se obtendrá mediante los acuerdos de licencia será casi la misma y se conseguirá generalmente con mucha mayor rapidez.
La decisión de continuar o abandonar el proceso de tramitación de la solicitud de patente viene determinada en función de cada caso. Entre los factores que han de tenerse en cuenta habitualmente figuran los siguientes:
la amplitud de las reivindicaciones permitidas frente a la capacidad de impedir que otros diseñen productos basándose en la patente y de concesión de licencias,
los cambios en el paisaje comercial, y
la existencia o inexistencia de auténtico interés para la empresa[30].
f) La función de la auditoría de P.I. en la gestión de los costos
A veces, solamente se descubre que una patente o una cartera de patentes que se hallan en proceso de adquisición han dejado de ser pertinentes para las necesidades de la empresa durante una auditoría periódica o puntual de P.I. También es probable que el proceso de adquisición sea demasiado lento o más costoso que los posibles ingresos que pueda generar, o que el producto protegido pueda resultar obsoleto en el momento en que se adquieran los derechos de patente, ya que para entonces habrá otros nuevos productos en el mercado que le harán competencia. En todos esos casos, la empresa puede renunciar a adquirir derechos de patente, si por ejemplo no presenta una solicitud de patente, no paga la tasa de mantenimiento en la oficina de patentes o renuncia a comprar u obtener una patente de un tercero mediante licencia. En otros casos, especialmente en ámbitos tecnológicos que evolucionan con rapidez, como en el de los programas informáticos, la empresa determina que es suficiente proteger la invención mediante los secretos comerciales o el derecho de autor, en lugar de recurrir a las patentes. A veces, una estrategia de marcas puede sustituir a la estrategia de patentes en lugar de complementarla o ampliar la vigencia de los derechos exclusivos una vez que ha expirado la vigencia de la patente. Cabe realizar este examen de los costos de las patentes como parte de la auditoría anual de P.I. o cada vez que se ha de tomar una decisión importante con respecto a una solicitud de patente pendiente de concesión o a una patente concedida. Huelga decir que todas esas decisiones han de tomarse en consulta con las personas interesadas en los distintos departamentos de la empresa, como los de I+D, diseño, fabricación, comercialización, financiación, y no deben ser competencia única del personal o del director del departamento de P.I. o del abogado/agente de P.I. Siempre que sea posible, el personal directivo superior de la empresa debe tomar parte plenamente en ese tipo de decisiones. Asimismo, esas decisiones han de tomarse con arreglo a directrices claras, objetivas y estipuladas por escrito que han de revisarse periódicamente para que se hallen en concordancia con los objetivos empresariales.
g) Los costos del patentamiento internacional
Los costos de patentamiento se multiplican en función del número de países en que se solicita la protección. Una elección prudente del número de países en que vaya a solicitarse la protección es fundamental para reducir los costos al mínimo. Además, utilizar la vía del Tratado de Cooperación en materia de Patentes para presentar solicitudes internacionales de patente no solamente ahorrará tiempo y dinero, sino que también permitirá ahorrar costos en el futuro si finalmente se decide solicitar la protección por patente en un menor número de países de los que se había previsto inicialmente. Gracias al PCT se aplazan durante 18 meses adicionales todos los gastos del procedimiento en el ámbito nacional, además de los 12 meses permitidos en virtud del Convenio de París. Este tiempo adicional puede ser fundamental para decidir en qué mercados se debe solicitar la protección de manera que el solicitante evite costos innecesarios. El procedimiento del PCT es muy utilizado por las pequeñas empresas que desean proteger sus invenciones en tres o más países además del suyo. Gracias a ese procedimiento, las empresas no solamente mantienen abiertas las opciones durante un período de tiempo más prolongado sino que también reciben información adicional para poder gestionar más eficazmente sus actividades empresariales y de patentamiento en el futuro. En virtud del sistema del PCT los solicitantes pueden presentar solicitudes de entrada en la fase nacional o regional en un plazo de 30 meses, o en algunos casos de 31 meses, a partir de la fecha de presentación de la primera solicitud de patente aun cuando no hayan solicitado que examine la solicitud a la administración encargada del examen del PCT. Esto ofrece al solicitante la posibilidad de adaptar el fascículo de la patente con arreglo a los resultados de la búsqueda internacional y del examen preliminar internacional.
Sin embargo, en lo esencial los costos de una solicitud de patentes en el marco del PCT han de añadirse a los costos de las patentes nacionales o regionales. En cualquier caso, es posible que merezca la pena presentar una solicitud PCT gracias a las ventajas de tesorería que ofrece puesto que permite al solicitante aplazar la decisión relativa a los países en que ha de solicitarse la protección, es decir, le otorga un plazo adicional de 18 (ó 19) meses además del período habitual de 12 meses previsto en el Convenio de París.
Los nacionales o residentes de determinados países pueden aprovechar la reducción de las tasas de presentación y de examen en virtud del sistema del PCT, siempre y cuando la solicitud sea presentada en nombre de ese nacional o, cuando haya más de un solicitante, que todos los solicitantes sean nacionales de ese país o de otro país parte en el Tratado. El solicitante tiene que ser una persona natural que sea nacional y esté domiciliado en un Estado cuyo ingreso nacional per cápita sea inferior a 3.000 dólares de los Estados Unidos. Los solicitantes que cumplan con esos requisitos tienen derecho a una reducción del 75% de determinadas tasas, incluida la tasa de presentación internacional. Esta misma reducción del 75% se aplica a cualquier persona física o no, nacional y domiciliado en un Estado que sea considerado como “país menos adelantado” por las Naciones Unidas. Si hubiera varios solicitantes, cada uno de ellos deberá satisfacer esos criterios[31].
También es importante observar que la Asamblea del PCT, en su período de sesiones de septiembre de 2003, adoptó unánimemente una nueva tabla de tasas que entró en vigor el 1 de enero de 2004. La tasa de presentación internacional se reducirá en los importes enumerados a continuación si se presenta la solicitud internacional de conformidad con las Instrucciones Administrativas y en la medida en que ellas lo prevean:
en papel con una copia en formato electrónico en la que figuren el resumen y los datos del formulario de petitorio (aplicación del tipo PCT‑EASY): 100 francos suizos (o su equivalente)
en formato electrónico, cuando el texto de la descripción, las reivindicaciones y el resumen no estén en formato codificado (por ejemplo, en PDF o TIFF): 200 francos suizos (o su equivalente),
en formato electrónico, cuando el texto de la descripción, las reivindicaciones y el resumen estén en formato codificado (XML, preparado, por ejemplo, con el mecanismo de edición PCT‑SAFE): 300 francos suizos (o su equivalente)[32].
h) Gestión de los costos de traducción
Cuando un solicitante trate de solicitar protección en otros países debe considerar la posibilidad de tener que cargar con los costos de traducción. El uso del PCT no exime al solicitante de esos costos puesto que se trata de costos que se contabilizan a escala nacional. Una de las condiciones para la entrada en la fase regional de las solicitudes PCT ante la OEP, de manera que pasen a ser solicitudes Euro‑PCT, es que las solicitudes deben presentarse en un idioma oficial de la OEP (artículo 158.2) del CPE). Por lo tanto, las solicitudes internacionales publicadas en otro idioma deben traducirse al alemán, francés o inglés antes de entrar en la fase regional europea[33].
Si el solicitante tiene previsto utilizar un sistema regional directamente o por medio del PCT, para empezar conviene que utilice un único idioma. Por ejemplo, la Oficina Europea de Patentes (OEP) permite inicialmente la presentación de una solicitud en uno de sus tres idiomas oficiales (alemán, francés o inglés) y si la patente concedida ha de surtir efecto en los países designados o en todos los países que se rigen por el Convenio sobre la Patente Europea (CPE)[34], en esa fase serán necesarias las traducciones a los idiomas nacionales, puesto que poco antes de la concesión de la patente se pedirá al solicitante que presente traducciones de las reivindicaciones en los otros dos idiomas oficiales de la OEP (regla 51.4) del CPE). Además, en un plazo de tres meses a partir de la concesión de la patente, todos los Estados contratantes del CPE exigen que el solicitante presente la traducción íntegra del fascículo de la patente. Se ha tratado de superar esta desventaja del sistema de patentes europeo mediante la que es necesario elaborar traducciones a varios idiomas cuando se concede la patente, si la patente ha de surtir efecto en varios Estados, mediante el denominado Acuerdo de Londres, firmado en octubre de 2000 por 11 Estados contratantes (Alemania, Dinamarca, Eslovenia, Francia, Liechtenstein, Luxemburgo, Mónaco, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza) del Convenio sobre la Patente Europea (CPE). El Acuerdo tenía por fin reducir los costos de traducción de las patentes europeas al exigir a los firmantes que se presente una traducción de las reivindicaciones únicamente, en lugar del texto íntegro de la patente, en la fase de concesión. Las partes en el Acuerdo se han comprometido a eliminar en gran medida o en su totalidad el requisito de que las traducciones de patentes europeas sean presentadas en su idioma nacional. En la práctica esto significa que los solicitantes de patentes europeas no tendrán que presentar una traducción del fascículo de la patente concedida a un Estado contratante del CPE que sea parte en el Acuerdo de Londres y que tenga como idioma oficial uno de los tres idiomas de la OEP. En los demás casos, los solicitantes tendrán que presentar una traducción completa del fascículo en el idioma nacional únicamente si la patente no está disponible en el idioma de la OEP designado por el país en cuestión. El Acuerdo permite a los Estados exigir que el solicitante de la patente presente una traducción en caso de controversia. Para más detalles, véanse los artículos 1 y 2 del Acuerdo[35].
Hasta la fecha, han ratificado el Acuerdo Dinamarca, Eslovenia y Mónaco. Alemania ha adoptado enmiendas a la legislación de patentes de conformidad con el Acuerdo de Londres que entrarán en vigor tres meses después de que éste haya sido ratificado. Sin embargo, el Acuerdo de Londres únicamente entrará en vigor una vez que lo hayan ratificado ocho Estados contratantes, incluido el Reino Unido, Francia y Alemania. Una vez que tenga lugar su ratificación, se reducirán de manera importante los costos de traducción, especialmente, si el solicitante necesita la protección mediante patente en los Estados miembros del CPE que no sean de habla inglesa.
Las personas físicas o jurídicas que tengan su residencia o domicilio social dentro del territorio de un Estado contratante del CPE y cuyo idioma oficial no sea el alemán, francés o inglés, y los nacionales de ese Estado que residan en el extranjero, podrán presentar solicitudes de patente europeas en el idioma oficial de ese Estado (artículo 14.2) del CPE). Sin embargo, dichos solicitantes deberán presentar una traducción de sus solicitudes en uno de los tres idiomas oficiales de la OEP dentro de un plazo determinado. Como compensación por los inconvenientes y los costos suplementarios ocasionados a estos solicitantes, estos últimos tendrán derecho a una reducción del 20% de la tasa de presentación, de la tasa de examen, de la tasa de oposición y de la tasa de recurso (regla 6.3) del CPE y Reglamento relativo a las tasas 12.1)[36]).
i) Los costos de gestionar una cartera de patentes
Si la empresa posee una extensa cartera de patentes que sigue incrementándose será necesario gestionarla eficazmente, para lo cual no bastará con hacer un simple inventario de las patentes. A ese respecto, deberá utilizarse un sistema electrónico adecuado de administración de expedientes que genere automáticamente recordatorios; en el mercado existen varias soluciones basadas en programas informáticos comerciales. Es posible utilizar esos programas en la misma empresa o acudir a un agente/abogado de patentes o a un bufete de P.I. que utilice ese tipo de sistema para gestionar la cartera de patentes de la empresa. Saltarse los plazos de los pagos correspondientes puede dar lugar a la pérdida de derechos o a gastos adicionales que podrían haberse evitado.
Además, tomando las decisiones adecuadas en materia de patentes, la empresa podrá evitar hallarse en el trance de solicitar ayuda urgente al agente o abogado de patentes, lo que constituye otra fuente de gastos que pueden evitarse generalmente.
j) En busca de socios para compartir riesgos y costos y aumentar los beneficios
En función de la naturaleza de la invención, la manera en que se redactan las reivindicaciones y la estrategia comercial de la empresa, existe otro modo de reducir costos, a saber, encontrar un socio con el que negociar una licencia para utilizar la patente o una cartera de patentes. La negociación de licencias puede realizarse de manera puntual o puede formar parte de una estrategia más amplia que dé lugar a la creación de una diversidad de vínculos empresariales que van de la alianza ocasional a la creación de acuerdos de comercialización conjunta, la subcontratación de la fabricación del producto nuevo o mejorado en nuevos mercados en los que el titular de la patente no puede o no quiere penetrar por su cuenta, y otros. En muchas de esas situaciones el socio o licenciatario puede ser responsable en parte o en su totalidad de la tramitación, mantenimiento y observancia de los derechos de las patentes que forman parte de la cartera de patentes de la empresa en el país de origen o en el extranjero. Sin embargo, para ello es necesario ejercer gran cautela, especialmente en las alianzas comerciales a escala internacional.
5. Conclusiones
La gestión de los gastos de adquisición y mantenimiento de patentes no es solamente una actividad destinada a reducir costos. Esta tarea debe realizarse sin aumentar indebidamente los riesgos de la empresa o disminuir la calidad de las patentes, y deben supervisarse las patentes concedidas para gestionar los costos durante todo su período de vigencia. Otras opciones que repercuten en los costos consisten en acortar el período de validez de una patente, cederla en licencia, venderla o regalarla. La donación de patentes a instituciones sin ánimo de lucro o a universidades puede suponer una exención fiscal en determinados países. De este modo, las patentes únicamente constituyen una parte del proceso global de gestión de los activos de P.I. cuyo fin es aprovecharlos al máximo. El dinero ahorrado puede utilizarse para presentar otras solicitudes de patente o para el mantenimiento de otras patentes, para administrar otros activos de P.I. o, quizás, para satisfacer otras necesidades fundamentales de la empresa.
6. Lecturas recomendadas
El artículo “Culling Your Patent Portfolio”, en las páginas 16 a 18 de http://www.aplf.org/ThePatentLawyer/ThePatentLawyer-02.pdf
El artículo “Can I Afford a Patent”, en http://www.muslaw.com/newsViewsCases.asp?ContentID=55&frame=06_02&ID_No=180&subject=591973.
El artículo “Seven Ways to Control the Cost and Quality of Your Patent Docket”, en http://www.maineandasmus.com/publications/misc-articles/CostcontainIPprog.htm.
Véase la Sección “II. PATENT COST ALLOWABILITY FOR SMALL BUSINESSES”, en http://www.webpatent.com/news/news7_00.htm#II.
Informe sobre el estudio “Study on the Cost of Patenting” realizado por Roland Berger Market Research para la OEP, en http://www.european-patent-office.org/epo/new/cost_anaylsis_2005_study_en.pdf.
“Debunking the Myth that Patents Are Expensive”, en
http://www.krajec.com/index.php?/weblog/comments/debunking_the_myth_that_patents_are_expensive/.
El artículo “Strategies to Defer Costs of Patenting—Use Provisional, 'PCT' Applications”, por R. Lewis Gable y Mark Montague, en http://www.cll.com/articles/article.cfm?articleid=79.
[1] Director de la División de Pymes de la OMPI.
[2] Consultor de la División de Industrias Creativas de la OMPI. Las opiniones expresadas en el presente artículo son únicamente las de los autores y no deben atribuirse a la OMPI. Pueden enviarse comentarios o sugerencias en relación con este artículo a guriqbal.jaiya@wipo.int o a christopher.kalanje@wipo.int.
[3] Véase “Less than One-Third of Fast-Growth Private Companies Have Formal Process to Identify and Manage their Intellectual Property”, PricewaterhouseCoopers Finds, en http://www.barometersurveys.com/production/BarSurv.nsf/vwResources/PR_PDF_Files_2006/$file/tb060502.pdf.
[4] Véase “Integrating the intellectual property value chain”, por Bill Barrett y Dave Crawford, en http://www.nature.com/nbt/journal/v20/n6s/pdf/nbt0602supp-BE43.pdf.
[5] Véase “Cuestiones prácticas de propiedad intelectual para la elaboración de un plan de negocios”, en
http://www.wipo.int/sme/es/ip_business/managing_ip/business_planning.htm.
[6] Véase “Antes de lanzar un nuevo producto, evalúe su libertad de acción”, en http://www.wipo.int/sme/es/documents/wipo_magazine/9_2005.pdf.
[7] Véase la página 8 de “Accessing Patent Information; Patent Information Advisors”, en http://www.ryutu.ncipi.go.jp/pldb/en/pdf/guide-e.pdf.
[8] Véase “Trade Secret versus Patent Protection: Or Both?”, en http://www.kilpatrickstockton.com/publications/downloads/KSACCMStockwell.pdf.
[9] Véase el epígrafe sobre publicación preventiva en http://www.krajec.com/index.php?/weblog/defensive_publication/ , el artículo “Defensive use of publications in an intellectual property strategy”, en http://www.nature.com/nbt/journal/v20/n2/pdf/nbt0202-191.pdf, y el artículo “Defensive Publishing: A Strategy for Maintaining Intellectual Property as Public Goods”, por Stephen Adams y Victoria Henson-Apollonio, en ftp://ftp.cgiar.org/isnar/publicat/bp-53.pdf.
[10] Véase “Delaying Patent Prosecution Cost”, en http://www.curie.org/extdoc/rmnl200506.pdf.
[11] Véase “Provisional Patent Applications, Their Practical Uses and Potential Pitfalls”, por Brian I Marcus, en http://www.vmmhd.com/patents/2003ProvApps.pdf.
[12] Véase “How To Find A Good Patent Attorney”, por Stephen Paul Gnass, en el ámbito de los Estados Unidos, en http://www.inventionconvention.com/ncio/inventing101/029.html.
[13] http://www.kantei.go.jp/foreign/policy/titeki/kettei/050610_e.pdf (véanse especialmente las páginas 96 y 97 acerca del apoyo japonés a las Pymes en cuestiones relativas a los derechos de P.I. en el ámbito nacional y en el extranjero).
[14] Véase la sección 7.0, “Patent registration”, relativa a las subvenciones para la presentación de solicitudes de patente en la India y en el extranjero que concede el Gobierno del Estado de Gujarat (India), en http://www.indextb.com/pdf/gr_4.pdf.
[15] Véase la información relativa al Fondo para las Solicitudes de Patente (PAF Plus) del Gobierno de Singapur en http://www.business.gov.sg/EN/Government/GovernmentAssistance/TypeOfAssistance/Grants/IntellectualProperty/gp_edb_patent.htm; igualmente, el Gobierno del Estado de Andhra Pradesh (India) proporciona una subvención del 50% de los costos que conlleva el registro de patentes, por un máximo de 500.000 rupias; véase http://www.apind.gov.in/incentives_aboutap.html.
[16] Enterprise Ireland presta asistencia en la puesta a punto de invenciones y contribuye a financiar los costos de las patentes en algunos casos; véase la sección titulada “Financial Assistance for Patent Applications” en la página 5 del documento, en http://www.tomkins.ie/downloads/Patents_for_Inventions_in_Ireland,_Europe_and_International.pdf, el plan en http://www.enterprise-ireland.com/NR/rdonlyres/B7E21281-53D3-4C67-8925-1D051705965C/0/IPAssistanceSchemeBrochurenewcorporate226045Apr05.doc.
[17] Mediante el Fondo de Innovación del Atlántico, la Agencia de Promoción Económica del Canadá Atlántico, un organismo gubernamental federal del Canadá, proporciona asistencia financiera a posibles sectores interesados, como universidades, escuelas, organizaciones de investigación, empresas privada y particulares, para iniciativas de I+D y otro tipo de actividades de colaboración/empresas conjuntas, en el marco del programa AIF. En el párrafo 7.c)iv) E – Honorarios de profesionales y consultores de la Guía para la descripción del proyecto del Fondo, se estipula que entran dentro de los costos subvencionados las tasas que han de abonarse por la búsqueda de patentes y por la presentación de solicitudes de patente. (Las tasas de presentación de solicitudes de patente únicamente se contemplan en el caso de países que se determina que son necesarios para llevar a buen término el proyecto.) Los costos de las patentes se contabilizarán como costos efectivos. No entran dentro de este tipo de costos las tasas de mantenimiento y los gastos de protección de las patentes.
[18] Plan de financiación de solicitudes de patente administrado por la Comisión de Innovación y Tecnología del Consejo de Productividad de Hong Kong; véase la información pertinente en http://www.itc.gov.hk/en/funding/pag.htm.
[19] Los objetivos estratégicos del Centro de Ciencia y Tecnología de Ucrania comprenden el apoyo a las actividades de patentamiento y negociación de licencias de propiedad intelectual, incluida la orientación y la asistencia financiera para presentar solicitudes de patente; véase http://www.stcu.int/weare/MissionStatement/Mission/index.php.
[20] Véase la sección 3 sobre derechos de propiedad intelectual y los servicios a las empresas que figura en las políticas industriales del Gobierno de Shenzhen, en htpp://english.sz.gov.cn/iis/200509/t520.htm.
[21] En Escocia, gracias a las subvenciones de los programas SMART, SPUR o SPUR PLUS las empresas pueden cubrir los costos de proyectos fundamentales, por ejemplo, mano de obra, gastos generales, materiales, subcontratación, consultoría y propiedad intelectual; véase http://www.scotland.gov.uk/Publications/2004/05/19368/37327.
[22] Véase la información relativa a la región valona: subsidio para el registro de patentes en http://trendchart.cordis.lu/tc_datasheet.cfm?id=7739. Asimismo, en http://www.jcu.edu.au/div2/rido/qlddir.doc figura el “Directory of technology commercialization grants and assistance currently available to Queensland innovators in Australia”. Por ejemplo, en este último apartado el Departamento de Economía relativa a la Innovación y a la Información cuenta con un plan destinado a fomentar la innovación que puede ser utilizado en las primeras etapas del desarrollo empresarial, para la protección de los activos de P.I. o el desarrollo/validación de prototipos. La asistencia financiera asciende como máximo a 82.500 dólares (incluido el impuesto general sobre las ventas) y se prevé que los solicitantes cubran la financiación en una proporción del 80/20 (gubernamental: privada) http://www.iie.qld.gov.au/innovation/start-up/.
[23] La Oficina de Propiedad Intelectual de Gobierno provincial de Changsha ha creado un fondo especial sobre patentes mediante el que los subsidios se utilizarán principalmente para las solicitudes de patente, los costos que conlleva hacer valer los derechos de patente, así como los proyectos de cooperación y de comunicación de la tecnología de patentes. En Changsha, las empresas, organizaciones, institutos de investigación científica, universidades o particulares que deseen solicitar una patente pueden pedir ayuda financiera a condición de satisfacer los requisitos técnicos, demostrar que el proyecto es viable y estar en conformidad con el reglamento de desarrollo industrial de la población pertinente. Además, pueden solicitar un subsidio de hasta 500.000 RMB (60.000 dólares de los Estados Unidos) para utilizar la patente (una vez que haya sido concedida) en una variedad de productos, si la patente está compuesta por tecnologías de alto contenido técnico e innovación que se consideran útiles para el desarrollo técnico e industrial de Changsha; véase la noticia siguiente en http://www.iprights.com/publications/chinapatentexpress/cpex_32.asp#2. Asimismo, véase la noticia siguiente en http://english.people.com.cn/english/200008/02/eng20000802_47096.html en relación con el Fondo para solicitudes de patente de la Oficina de Derechos de Propiedad Intelectual de Beijing; de conformidad con lo estipulado en el Reglamento, las tecnologías respecto de las cuales pueden solicitarse derechos de patente deben pertenecer a industrias esenciales como las tecnologías de la información, la tecnología para la integración de maquinaria fotoeléctrica, la bioingeniería, la nueva medicina, los nuevos materiales y las tecnologías de ahorro de la energía y de protección del medio ambiente. Asimismo, figuran en este grupo las técnicas o productos de alta tecnología y un potencial comercial adecuado.
[24] El Comité Científico y Tecnológico del Gobierno Municipal de Chongqing en China ha creado un fondo especial sobre patentes de un millón de RMB (0,12 millones de dólares de los Estados Unidos ) que se espera que abarque los costos de presentación de patentes, las tasas de examen de fondo y las tasas de mantenimiento, así como la primera anualidad que ha de pagar el solicitante, una vez que ha sido concedida la patente. Véase la noticia siguiente en http://www.iprights.com/publications/chinapatentexpress/cpex_51.asp.
[25] El Fondo de innovación de York fue creado a principios de 2004 con la intención de tener en cuenta el vacío que existe en la etapa de financiación inicial de las empresas de tecnología, que a menudo afrontan costos importantes antes de poder llevar las ideas al mercado. El fondo proporciona subsidios de hasta 10.000 libras esterlinas en parte como préstamo y en parte como capital de la empresa, para contribuir a cubrir los gastos de actividades precomerciales tales como la obtención de patentes, la investigación del mercado y el ensayo de prototipos, y ayuda a atraer inversores a las nuevas empresas; http://www.sciencecityyork.org.uk/cgi-bin/item.cgi?id=622&d=143&h=24&f=148.
[26] El Fondo de Empresas de Kentucky proporciona capital inicial para las primeras etapas de pequeñas y medianas empresas de Kentucky con gran potencial de crecimiento. El Fondo es administrado por la Corporación de Ciencia y Tecnología de Kentucky (KSTC), una organización privada sin ánimo de lucro. Forman parte del fondo: el Fondo de Comercialización de Kentucky, el Fondo de Innovación Rural (Nivel 1 y 2), el Fondo de I+D, el Fondo Mancomunado ICC y el Fondo de Empresas de Kentucky. El Fondo de Innovación Rural tiene por fin sustentar empresas de alta tecnología y desarrollar la cultura empresarial en las zonas rurales de Kentucky. Las empresas de Kentucky que tengan menos de 150 empleados y estén al corriente de las obligaciones sociales, pueden solicitar una subvención máxima de hasta 25.000 dólares. Las empresas deben poseer un producto, tecnología o procedimiento original y competitivo que pueda ser protegido en el mercado comercial mediante las patentes, las marcas o el derecho de autor, etc. Los solicitantes deben demostrar la viabilidad comercial de su tecnología y la capacidad de poner a punto y dirigir un proyecto satisfactorio desde el punto de vista comercial. Las empresas mantienen la titularidad de la tecnología desarrollada antes del inicio del proyecto, así como la de cualquier tecnología desarrollada durante el proyecto. La KSTC exige que se reconozca la asistencia prestada en las patentes, publicaciones o informes. Véase http://www.startupkentucky.com/?114.
[27] El Instituto de Empresa Escocés tiene un Fondo de Protección de la Propiedad Intelectual de 200.000 libras esterlinas que fue creado para los estudiantes en 2002. El fondo constituye el primer proyecto de esa clase de apoyo a la comercialización instaurado en el ámbito universitario de Escocia y está previsto que preste asistencia a más de 100 empresas de estudiantes a la hora de presentar sus primeras solicitudes de patente; http://www.sie.ac.uk/student/ip_fund.php.
[28] El Programa de Patentes de Maine está administrado por el Centro de Gestión y Derecho Tecnológico Avanzado de la Universidad de Maine y proporciona asistencia a empresas, inventores y empresarios de dicho Estado, entre las que figura C. el examen de innovación de 50 a 100 posibles solicitudes de patente y búsquedas sobre patentes en 25 a 50 posibles solicitudes de patente cada año; y D. elaborar 10 a 20 solicitudes de patente anualmente; http://janus.state.me.us/legis/ros/lom/LOM119th/5Pub701-750/5Pub701-750-105.htm.
[29] Véase la noticia siguiente, pág. 2, “Special Fund for the Development of IP Established in Shuangliu en http://www.chinantd.com/pdf/2006-02_en.pdf.
[30] Véase la sección sobre costos de patentes en http://www.hopkinsmedicine.org/webnotes/licensing/0306.cfm.
[31] Véase la pregunta 8, “¿Existen reducciones en las tasas en virtud del PCT?”, en el documento titulado “Cómo proteger sus invenciones en otros países: preguntas frecuentes sobre el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT)”, en http://wipo.int/pct/es/basic_facts/faqs_about_the_pct.pdf.
[32] Véase http://wipo.int/pct-safe/en/support/help/faq.htm.
[33] Véase http://www.atrip.org/upload/files/activities/montreal2005/Gillian%20Davies.doc.
[35] Véase http://patlaw-reform.european-patent-office.org/london_agreement/index.en.php.
[36] Véase http://www.atrip.org/upload/files/activities/montreal2005/Gillian%20Davies.doc.

